Arveja

Pisum sativum

El cultivo de la arveja es muy sencillo, existen variedades enanas y de enrame a las cuales habrá que proveerles un sostén para su desarrollo.
La cosecha se realiza cuando las vainas están bien hinchadas y poseen un color verde amarillento.
Las arvejas son ricas en hidratos de carbono, y fibra. Se caracterizan por su aporte proteico y su bajo contenido en sodio.
Son ricas en potasio, mineral que interviene en el normal funcionamiento de los músculos.
Es fuente de vitamina A y vitamina C, por lo que poseen propiedades antioxidantes, evitando el envejecimiento celular.
Se cocinan blanqueándolas unos minutos en agua hirviendo, luego refrescándolas en agua fría.
Así pueden ser conservadas en el frezar o en la heladera. Como todas las verduras se debe evitar hervirlas en exceso, porque pierden parte de sus propiedades nutritivas.

Poroto chaucha

Phaseolus vulgaris L.

Las chauchas se cultivan en primavera-verano, pueden ser de enrame o enanas. Las de enrame tienen vaina gruesa y aplanada y se deben sujetar con varillas.
Las enanas tienen vaina más estrecha y redondeada. Ambas tienen bajo aporte calórico, y en sus porotos encontramos hidratos de carbono y una pequeña cantidad de proteínas.
Son una buena fuente de vitamina C, folatos y provitamina A o betacaroteno, vitamina B2 y B6 en menor cantidad.
Aportan fibra y minerales tales como el potasio y el calcio.
Para cosecharlas se deben elegir las de color vivo y brillante, que al tacto no sean duras, que las semillas no estén muy marcadas, y que al quebrarlas aparezca una gota de agua.
Para congelarlas hay que blanquearlas en agua hirviendo durante 3 minutos.