Ajo

Allium sativum L.

Los ajos se plantan a fines de verano - principios de otoño para que puedan cumplir su ciclo, que es muy largo. Cuando el follaje comienza a decaer y las puntas se tornan amarillas será el momento adecuado para la cosecha.
El ajo es un antibiótico natural, tiene muchas propiedades entre ellas la de antioxidante.
Conviene consumirlo crudo y quitarle el brote central para favorecer la digestión.

Cebolla

Allium cepa L.

Es un cultivo de otoño - invierno.
Su color va de blanco al rojo y cuenta con escaso aporte calórico, ya que contiene en su mayoría agua, aporta cantidades apreciables de fibra, minerales y vitaminas, además de minerales como potasio, calcio, hierro, magnesio y fósforo.
Para consumirla se deben elegir cebollas firmes de cuello corto y rechazar las húmedas con manchas o cuellos muy blandos.
La cebolla aporta un sabor y textura especial a nuestras comidas, se la puede consumir fresca, cocida, frita o como parte de la parrillada de vegetales.
Para congelarlas hágalo en crudo, sin blanqueado previo.

Puerro

Allium porrum L.

El sabor del puerro es parecido a la cebolla pero más dulce y suave.
El puerro se cultiva durante todo el año, el de invierno es más grueso y de sabor fuerte, el de verano tiene menor tamaño, es más tierno y presenta un sabor más suave.
De bajo aporte calórico tiene una importante cantidad de fibra y algunas vitaminas como folatos y minerales como el potasio.
Una vez cosechados se pueden conservar hasta dos semanas, una vez cocinados tienen poca duración.
Se deben congelar crudos, así duran tres meses, se recomienda cocinarlos congelados.