Acelga

Beta vulgaris L (var. cicla)

La acelga es el caballito de batalla de la huerta, de una generosidad inigualable, recién cosechada es tierna y de sabor suave.
Hay variedades de penca blanca y de penca amarillenta. Su cultivo es sencillo y puede hacerse prácticamente durante todo el año aunque prefiere las temperaturas frescas.
Usos: Si se la cosecha tierna se puede consumir fresca en ensaladas reemplazando muy bien a la espinaca.
Hervida con papas y huevo o en la combinada con otros vegetales, como relleno en tartas, croquetas etc.
La acelga es rica en vitaminas como la vitamina C, folatos, y betacaroteno o provitamina A. Sales minerales y fibras.

Espinaca

Spinacea oleácea L.

Se las puede cultivar durante todo el año, siempre y cuando los veranos no sean muy cálidos, aunque su estación preferida es el invierno.
Sus hojas de color verde intenso y oscuro contienen vitaminas A y C, y es aconsejable consumirla cruda, aunque son muy aptas para la congelación (dado que de esta forma conservan muy bien sus propiedades originales, antes de congelarlas se deben blanquear previamente.
Fuente de minerales como el hierro, magnesio, calcio, fósforo, potasio y sodio, las espinacas se deben elegir entre las que presentan un color verde brillante y uniforme o con hojas de aspecto fresco y tierno.
Especial para elaborar pastas rellenas, tartas, croquetas, tortillas, crepes y en ensaladas en combinación con otras hojas verdes.

Remolacha

Beta vulgaris L.

Es una hortaliza que se puede cultivar durante todo el año, a los 60 días de sembrada ya alcanza el tamaño para consumirla.
Las hojas de la remolacha son una fuente excelente de vitamina A, y las raíces (remolachas) son una buena fuente de vitamina C, y tienen alto contenido de fibra.
Las remolachas se comen, crudas, cocidas o asadas. Conviene cocinarlas enteras y con cáscara, lavadas muy bien previamente.
Las manchas provocadas por el pigmento rojo se eliminan de las manos frotándolas con sal.